No sé que fue, ni como fue.
Viajaba en el auto y lo recordé.
Salíamos de casa, íbamos a correr.
Caminábamos largas cuadras,
hasta llegar al edén, el campo de mi niñez.
Ese campo que anidaba triunfos de alguna vez.
Paz, nostalgia y no sé que.
Inolvidable aroma a tierra seca, herraduras,
caballos libres y el anhelo de crecer.
Va una vuelta, van dos, van tres,
afuera las penas, ¡Ay dios como extraño el ayer!
Corro tan rápido, soy del viento, no siento lo pies!
Estanques con agua fresca, ya sé lo que la gloria es!
Tras horas de diversión el regreso a casa otra vez,
Con la inocencia, la esperanza de que todo se puede
y que mañana vamos a volver.
